Un umbral entre la pintura y la escultura. No hay barro sin tierra, no hay contenedor sin contenido. Un borde, un cuenco, una imagen que señalan una y miles de historias.

"... Continente y contenido. El ánfora, el hueco, el cuenco, el cuerpo, el útero, orgánicos o inorgánicos, son nociones que nos siguen interpelando como una reserva de esa imágen primitiva.

 La paleta es restringida, como un eco de la pintura primitiva de las cavernas, de la sangre y de la tierra, se vuelve una fusión meticulosa entre color, gesto y emoción”. Andrea Basmagi.